Bocamina La Nalona

Bocamina La Nalona

Sama de Langreo

La bocamina es la entrada a la mina de montaña. Las empresas solían reforzar estas entradas y destacar especialmente alguno de ellos, desplegando distintas formas, materiales, arcos y remates. La Nalona es una de las más antiguas minas de Asturias y de las más famosas por estar, además, al lado del Pozo Fondón.

Una bocamina es la boca al exterior de la galería que sirve de entrada y salida a una mina, habitualmente a través de un túnel horizontal pero también mediante un pozo- plano. Cuando esta entrada conforma el nivel basal de una explotación de montaña compuesta de varios pisos en ladera, puede denominarse socavón. Esta entrada presenta casi siempre un flanco de debilidad ante los desprendimientos, de modo que las explotaciones mineras de cierta entidad solían reforzar estas entradas con una portada cuyos materiales irán evolucionando con el tiempo desde las lajas irregulares hasta el sillar, el ladrillo o la piedra artificial. Desde muy pronto las grandes empresas vieron en las bocaminas una forma de dejar su impronta y estilo.

El sector de la Nalona, laboreado desde antiguo, había conocido un auge minero en la década de 1830 y 1840, pasando luego a la Duro. De hecho, hasta el gran giro hacia la minería que experimentará la Duro a partir de su constitución como Sociedad Anónima y que se traducirá en la sucesiva incorporación de los cotos de Herrero Hermanos (1902), Unión Hullera (1906) y Felgueroso Hermanos (1919), la empresa creada por Pedro Duro solo tendrá dos focos de explotación: Etelvinas, en la Hueria de Carrocera, y La Nalona en Langreo. En manos de la Duro, La Nalona crece, se vuelve más moderna y compleja y asciende por la ladera abriendo nuevos pisos, nuevos frentes, planos inclinados y caminos de hierro. En la segunda década del siglo La Nalona empieza a mostrar signos de agotamiento de modo que el yacimiento empezará a ser beneficiado bajo el nivel del valle con un pozo vertical: el Fondón.

La imagen que hoy vemos de la bocamina nada tiene que ver con la original o, al menos, la que presentaba desde el cierre de la mina de montaña antes de la década de 1930. Sigue presentando su característico arco peraltado, de escasa luz como era lo habitual en estos pisos de notable antigüedad, pero el resto fue borrado por una Escuela Taller a fines del pasado siglo. En efecto, el arco de ladrillo, solo interrumpido por la clave de piedra, el muro de mampostería y el remate de sillería, dieron paso a un artificial escenario de falsa piedra de enlucido.

Faustino Suárez Antuña

Mampostería reformada de la bocamina

Detalle de entibación

Bocamina e instalaciones del Pozo Fondón