Rampa de Pajares

Transportes

Rampa de Pajares

Villamanín - Lena - Mieres

Nave del Depósito

349707978

Taller de Tractores Eléctricos

345661487

Viviendas del Taller

344353805

Locomotora Varela de Montes

Túnel de la Perruca

345227211

Rampa de Pajares

350147659

Dresina "Piolín"

365951361

Central de Santa Cruz

El ferrocarril de Pajares es, sin duda, la obra pública más importante de la Asturias del siglo XIX, y una proeza técnica de alcance internacional. Las obras arrancaron en 1874 pero distintos avatares empresariales y técnicos dilataron su conclusión una década, hasta 1884.

La necesidad de salvar un desnivel de casi 1.000 metros, en un espacio geográfico limitado y con la imposición de mantener una rampa que permitiera una explotación sostenible con los medios técnicos del momento, produjeron una obra de gran magnitud, cuyo proyecto debemos fundamentalmente al ingeniero Javier Sanz.

Entre las estaciones de Pola de Lena (Asturias) y Busdongo (León) se suceden 69 túneles que representan más de la mitad del recorrido de la vía. La rampa máxima es de 20 milésimas, que se mantiene constante durante buena parte del trayecto, lo que también suceden con las curvas de 300 metros de radio, que permiten al ferrocarril describir dos lazos para cambiar de sentido en Malvedo y Fierros y un gran rodeo en Navidiello. En su conjunto, aparece como uno de los trazados ferroviarios más difíciles de Europa.

Las obras de fábrica jalonan el recorrido: los propios túneles con sus bocas de sillería, muros de contención y sostenimiento, infinidad de tajeas y alcantarillas, etc. A ello se añade una colección de puentes de piedra o de hormigón armado, estos últimos sustitutos de mediados del siglo XX de los primitivos de estructura metálica. Por último, un interesante conjunto de estaciones, que van desde las originales, conservadas en Pola de Lena o Linares, a un puñado de edificaciones de la década de 1920 de gran interés en La Cobertoria, Campomanes y Pajares.

Además, esta línea fue escenario de la primera electrificación a 3.000 voltios en la red ferroviaria de vía ancha española. Dan testimonio de ello las subestaciones de La Cobertoria y Pajares e incluso algunos postes de la catenaria que siguen prestando servicio casi un siglo después.

Con todo lo anterior, no debe sorprendernos que la rampa Pajares represente una de las obras cumbres de la ingeniería y del patrimonio histórico industrial del Principado de Asturias, actualmente amenazado por el nuevo trazado de la variante.

Guillermo Bas Ordóñez

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